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Señora Corat, en este Día Mundial de la Población, la ONU tuvo un enfoque especial en la salud y los derechos sexuales y reproductivos, y llamó la atención sobre los «asuntos pendientes» de la Conferencia Internacional de 1994 sobre Población y Desarrollo. Aunque esto cae bajo el alcance de la FPNU, me encantaría escuchar su opinión sobre este enfoque renovado.

El apoyo de la ONU a los derechos de las mujeres se remonta a la carta fundacional y la Declaración Universal de los Derechos Humanos adoptada en 1948. Incluso en ese momento, la declaración afirmaba que «todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos sin distinción de ningún tipo», así que es un principio que ha tenido larga duración. La igualdad de género también se reconoce y se acepta como un objetivo universal en la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030, adoptada en septiembre de 2015 por un gran número de Estados y organizaciones internacionales. Por lo tanto, es natural e importante para la UNESCO defender los derechos de las mujeres, trabajar para el empoderamiento de las mujeres y las niñas y promover la igualdad de género.

Sin embargo, los derechos de las mujeres no son valorados de la misma manera en todo el mundo. ¿Cómo define y aborda la promoción de la igualdad de género de una manera que sea culturalmente inclusiva y sensible? 

Creemos que la cultura no puede y no debe ser una excusa para la discriminación y la opresión basadas en el género. Esto se afirma en nuestras convenciones. Sin embargo, al implementar este principio, somos conscientes del hecho de que estamos trabajando en comunidades con diferentes niveles de comprensión o formas de vida. Nuestro enfoque es, por lo tanto, un enfoque suave. Siempre intentamos comenzar con los mayores y los líderes de opinión en una comunidad determinada para ganar su confianza y hacer que se apropien de las iniciativas, planes y programas que queremos implementar. Por ejemplo, cuando trabajamos en temas relacionados con el agua, utilizamos el agua como punto de entrada para hablar sobre los  derechos y la división del trabajo. Cuando trabajamos en temas delicados que se presentan erróneamente como valores tradicionales, como la mutilación genital femenina, siempre pasamos primero por los líderes de esas comunidades. Adoptamos un enfoque culturalmente sensible, pero no creemos que la cultura pueda ser usada como una excusa para negar los derechos de las mujeres.

El feminismo se ha convertido en una mala palabra y su definición parece variar dependiendo de a quién se le pregunte. ¿Qué significa para usted el feminismo y por qué los hombres no deberían, en última instancia, temerle al empoderamiento de las mujeres?

Hay varias teorías que se oponen a la subordinación de las mujeres. Si bien esta oposición constituye el común denominador, los «feminismos» varían en términos de la identificación de la causa de esta subordinación y las soluciones que ofrecen. Entre los diferentes feminismos, podemos mencionar los feminismos liberales, marxistas, radicales, socialistas, «mujeres de color», tercermundistas/postcoloniales, intersectoriales y transnacionales. En términos generales, los que están en contra del «feminismo» tienen una comprensión limitada o distorsionada de lo que realmente significa, o tienen interés en perpetuar las desigualdades de género en su propio beneficio. Para mí, la idea central del feminismo es simple: que todos los seres humanos son iguales. Es esta idea central del feminismo la que constituye el pilar para alcanzar nuestro objetivo global: la igualdad de género.

Un mito común sobre el feminismo es que se trata solo de mujeres. Las relaciones de género están integradas en estructuras de poder donde tanto las mujeres como los hombres desempeñan un papel. Uno de los problemas que tenemos es la forma en que se define el «poder». Cuando se define como «la capacidad para hacer cosas, o el poder ‘para’”, en lugar de «la capacidad de influir en el comportamiento de los demás, o el poder ‘sobre’”, el empoderamiento de una persona (en este caso una mujer) cesa en ser visto como una condición para el desempoderamiento de otra persona (un hombre). En un marco donde el poder no se ve como un juego de suma cero sino como una dinámica relacional, no hay razón para que los hombres teman al empoderamiento de las mujeres. El empoderamiento se convierte en parte de un proceso de desarrollo en el que todos pueden participar. De hecho, en el momento en que los hombres se den cuenta que los comportamientos que adoptan para demostrar que son “hombres suficientes”, como la violencia y la agresividad, los comportamientos de riesgo, la negación de la atención y el afecto, también los están afectando,  van a haber muchos más autodeclarados «hombres feministas«.

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Foto: Omar Lopez

Dado que su propia existencia sigue siendo un tema tabú, las mujeres transgénero son especialmente vulnerables en las sociedades que no son LGBTQ +. ¿Cómo ha cambiado el enfoque de la UNESCO sobre la igualdad de género para garantizar que las mujeres trans también sean una prioridad y reciban toda la gama de derechos humanos?

Los derechos humanos de las mujeres transgénero, así como los de otras personas LGBTQ +, todavía corren un gran riesgo en todo el mundo, y no solo en aquellas sociedades que uno definiría como ‘no amigables’ con los LGBTQ+. La violencia y las agresiones a las personas LGBTQ+ son una realidad cotidiana y, por desgracia, los casos denunciados son solo la punta del iceberg.

En la UNESCO, colocamos los derechos humanos en el centro de nuestra acción y al mismo tiempo operamos de una manera culturalmente sensible. Esto significa que, en lugar de tener una solución única para todos los temas delicados, como los derechos de las personas LGBTQ+, abogamos por su inclusión utilizando el poder del diálogo intercultural, la educación y la cultura. Como organización intergubernamental, tenemos el deber de ayudar a nuestros Estados miembros a encontrar soluciones basadas en el consenso que defiendan nuestros valores universales.

En el reciente Concordia Europe – AmChamSpain Summit, habló sobre cómo 150 millones de niños en edad escolar en todo el mundo no asisten a la escuela y que necesitaremos otros 70 años para solucionarlo, dado el ritmo actual de progreso. El aumento de la alfabetización ha sido una prioridad para la UNESCO desde 1946, y también está incluido en sus Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030. Sin embargo, todavía hay 750 millones de personas analfabetas en todo el mundo y dos tercios son mujeres. ¿Por qué esta tarea es tan difícil y cuáles son las mayores barreras para aumentar la alfabetización?

Esta es una pregunta muy importante. La semana pasada, publicamos otro informe, el Informe de género 2019: Construyendo puentes para la equidad de género, que muestra que la cantidad de mujeres adultas analfabetas en los países en desarrollo en realidad ha aumentado en 20 millones desde 2000. En el mismo informe, se resalta que en los países de ingresos medios, el número de mujeres adultas analfabetas disminuyó en 42 millones. Hay diferentes razones para no haber llegado a este grupo específico de mujeres en los países en desarrollo.

En primer lugar, no hay suficiente gasto en educación para programas de alfabetización. Uno de nuestros estudios muestra que de los 97 países de los cuales tenemos datos, 41 informaron que menos del 0.9% de su gasto en educación se destina a la alfabetización de adultos. Otros 34 gastan entre el 1% y el 3.9% en alfabetización de adultos, y solo 22 gastan más del 4%. Estos programas no están obteniendo el tipo de recursos financieros que necesitan. También cometemos muchos errores en la planificación y ejecución de estos programas que no nos permiten llegar a las mujeres. A veces es una falta de comprensión acerca de las responsabilidades de las mujeres y, a veces, los desafíos logísticos relacionados con el calendario de los programas de capacitación, lo que impide que las mujeres asistan regularmente. Vemos estos desafíos no solo en entornos donde las condiciones son difíciles, como los entornos de desplazamiento, sino en los entornos normales de vivienda.

En la era digital, existe una oportunidad infinita para el progreso social, el crecimiento económico y una mayor interconexión general, pero las mujeres aún están sujetas a mayores índices de abuso en línea. ¿Cómo podemos hacer que el ciberespacio sea más equitativo y seguro para las mujeres y las niñas, y qué medidas se deben tomar para mejorar la socialización de género en línea?

Fue realmente sorprendente para mí cuando, hace tres o cuatro años, me pidieron que diera un TedTalk en París sobre el uso de las nuevas tecnologías para la alfabetización y la educación, y al final de esta charla pedí encontrar una manera de abordar este problema. La audiencia me miró como si viniera de Marte y estuviera hablando de algo que nunca habían escuchado o leído. Ahora, hay más conciencia de que este fenómeno es muy real. Sabemos por uno de nuestros informes que el 73% de las mujeres reportan haber experimentado algún tipo de violencia en línea, con una instancia particularmente alta para el grupo entre 20 a 24 años.

Así que este es un problema muy serio. Aunque hay incidentes de violencia contra todos los grupos, creo que la carga recae realmente en las mujeres, especialmente en las mujeres jóvenes. Esto requiere educación sobre igualdad de género, regulaciones y protecciones legales, y la remodelación del espacio digital. Hablamos de esto en nuestro informe “I’d Blush if I Could” (“Me sonrojaría si pudiera»), donde trabajamos en la gobernanza de Internet para ver qué se puede hacer para que el espacio sea inclusivo y acogedor para todos. Necesitamos que haya más mujeres involucradas en los sectores de tecnología y tecnologías de frontera para asegurarnos de que estos problemas puedan abordarse de una manera más integral.

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Foto: Tim Mossholder

Usted ha llamado a la píldora «tecnología que cambia la vida». Unos 50 millones de mujeres mueren cada año debido a abortos inseguros. Tanto la República de Irlanda como Irlanda del Norte, por ejemplo, ahora han legalizado o votado a favor de la legalización del aborto, pero en marcado contraste, la Administración Trump está recortando los fondos federales a los proveedores de servicios de aborto que prestan servicios a algunas de las poblaciones más vulnerables. Para aquellos que no pueden hacer la conexión, ¿qué importancia tienen la salud reproductiva y los derechos reproductivos para lograr la igualdad de género?

Cualquier persona debe tener poder y control sobre su cuerpo, por lo que la salud y los derechos reproductivos son críticos. La píldora es una tecnología que cambia la vida porque cuando observamos la historia del movimiento de mujeres, vemos una fuerte correlación entre el uso de la píldora y el empleo de las mujeres y su entrada en la vida pública.

Demasiados jóvenes están recibiendo información muy confusa y conflictiva, o nada de información, sobre las relaciones, sus cuerpos y el sexo a medida que hacen esta transición desde la infancia hasta la edad adulta. En muchos lugares, a las personas no solo se les niega el acceso a información precisa que puede salvar vidas, sino también a los servicios.

Si bien la UNESCO tiene un programa integral de educación en sexualidad, desafortunadamente, por lo general es mal interpretado. Cuando asisto a reuniones en todo el mundo, se me acercan políticos y funcionarios públicos que piensan que la UNESCO está promoviendo la promiscuidad entre los jóvenes. Realmente no estamos haciendo eso. La educación sexual integral consiste en decirles a estos jóvenes lo que deben saber, cómo prepararse para diferentes situaciones, cómo cuidar su salud y su cuerpo y cómo tener control sobre su vida y su sexualidad.

¿Hay algún avance que no se haya logrado, digamos, en los últimos 30 años, que esperaba que se lograra a estas alturas? ¿Qué es lo que más le frustra del camino hacia la igualdad de género?

El ritmo – ¡es muy lento! Hemos estado hablando de derechos e igualdad por más de 100 años, pero ver los esfuerzos de los países y las personas que intentan explicar y racionalizar el estado de las cosas es frustrante. Hemos progresado mucho, definitivamente en educación, pero luego hay grandes diferencias que yo esperaba que ya se hubieran superado en la situación de la brecha salarial, en el reparto de responsabilidades domésticas y en la representación política.

Tendemos a avanzar, pero luego retrocedemos unos pasos. Me he dado cuenta de que pase lo que pase al final del día, el dinero habla. Realmente creo que debemos tener un empoderamiento económico y la participación de las mujeres en los niveles más altos del sector privado. Cuando se mira a las grandes empresas, el porcentaje de mujeres es inferior al 20%. En la industria de la tecnología es inferior al 10%, por lo que tenemos un largo camino por recorrer.

En su permanencia en la UNESCO, ¿cuál es el mayor logro de la organización o qué es de lo que está más orgullosa?

En 2007, nos convertimos en la primera agencia de la ONU en hacer de la igualdad de género una de nuestras dos prioridades globales, antes de que se creara ONU Mujeres. Esta fue una decisión histórica y unánime con todos los 195 Estados miembros.

Este año también comenzamos una nueva conversación con nuestro informe en mayo  “I’d Blush if I Could” (“Me sonrojaría si pudiera»), que habla sobre la brecha digital de género y el impacto de la IA en la igualdad de género. Esto es algo que tendrá un gran impacto en los próximos 10 a 20 años. 

Usted dijo que la sesión de Reaching Gender Equality (Alcanzando la Equidad de Género) en el reciente Concordia Europe Summit fue un panel muy importante. ¿Puede hablar del beneficio de las asociaciones intersectoriales al abordar la igualdad de género?

Lo que fue realmente muy alentador en Madrid fue que había una sala llena de gente de negocios influyentes de muy alto nivel, la mayoría de los cuales eran hombres. Generalmente, cuando hablamos de igualdad de género, la audiencia y los panelistas son mujeres, generalmente activistas, por lo que tenemos esta conversación entre nosotras. La sesión también se llevó a cabo de una forma muy estratégica. El panel fue después del almuerzo, pero antes del discurso del ex Primer Ministro español José Luis Rodríguez Zapatero. Este es un contexto que deberíamos tratar de lograr más a menudo en muchos entornos porque necesitamos que los gobiernos, el sector privado, las comunidades y las familias hablen de esto. El panel fue muy progresista y la reacción que recibí después fue increíblemente alentadora.

El Concordia Annual Summit está cada vez más cerca, ya que tendrá lugar durante la semana de la Asamblea General de las Naciones Unidas. ¿Qué mensaje espera que la gente se lleve de la 74ª AGNU?

La ONU siempre ha sido el poder de convocatoria detrás del movimiento de mujeres y es importante que la AGNU reafirme esa autoridad de forma clara cuando corremos el riesgo de perder eso. En este momento tenemos muchos ataques contra la igualdad de género, no solo de grupos religiosos fundamentalistas, sino también de círculos políticos conservadores y populistas, pero este es un progreso que no se puede revertir. La igualdad de género, el empoderamiento de las mujeres y los derechos de las mujeres son prioridades y no son negociables porque se debe garantizar un desarrollo sostenible y equitativo.

Aprenda más  sobre el programa más reciente de la UNESCO, “Her Education, Our Future” (“Su educación, nuestro futuro”),  una iniciativa que aprovecha la acción política y los compromisos financieros en apoyo de la educación de niñas y mujeres, y sobre el Plan de Acción para la Igualdad de Género 2014-2021